La gastritis es una enfermedad caracterizada por la formación de erosiones en la pared del estómago, esta que tiene una capa que protege al organismo de la acción del ácido allí liberado para la digestión de los alimentos. Cuando la erosión ocurre, creando fallas en esa mucosa protectora, el estómago está expuesto al ácido gástrico, causando ardor y dolor tan comunes en la vida de quien sufre el problema.

Inicialmente, la gastritis aparece en su forma aguda, con crisis esporádicas, que suelen suceder desencadenadas por algún factor externo. Pero, con el pasar del tiempo, si no se trata, puede convertirse en crónica y evolucionar hacia una úlcera.

La principal causa de ella desorden entre la mucosa y la secreción protectora en relación al ácido gástrico allí libera bilis y el uso de algunos medicamentos anti-inflamatorios, por ejemplo. En el 70% de los casos de gastritis se encuentra en el estómago, una bacteria llamada Helicobacter pylori, que entra en contacto con la mucosa protectora y se adhiere a la pared, cambiando el pH del medio y causando el desequilibrio entre los factores protectores y los factores agresivos.

En Brasil, los índices de personas que han desarrollado la gastritis es muy alto: 7 de cada 10 brasileños sufren con este problema.

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Factores relacionados con la aparición de la gastritis

Medicamentos como antiinflamatorios y analgésicos, si se consumen con gran frecuencia, pueden contribuir al desarrollo de la gastritis.

Aún no se sabe a ciencia cierta como factores emocionales, como el estrés, pueden afectar directamente en la aparición de la gastritis, pero hay certeza de que existe una relación entre ellos.

[Ya hablamos aquí sobre los efectos del estrés en el cuerpo]

La alimentación está directamente relacionado con la aparición de la gastritis, el consumo excesivo de refrescos y comidas muy grasosas y a la alimentación muy acelerada, que interfieren en el pH del estómago y en la cantidad de ácido en el estómago y la bilis que son liberados de una única vez en el estómago.

El consumo frecuente de bebidas alcohólicas puede facilitar la aparición de erosión en la mucosa protectora del estómago, haciendo que el cambio de pH y dando inicio a las crisis de gastritis.

Las personas infectadas por el VIH tienen un sistema inmunológico debilitado y esto deja-los más propensos a contraer bacterias como el Helicobacter pylori, y desarrollar gastritis.

Alimentos que ayudan en el tratamiento de la gastritis

El tratamiento de la gastritis depende del grado en que se encuentra la enfermedad, pueden utilizarse medicamentos para el alivio de los dolores, como los antiácidos y omeprazol, ambos para disminuir la liberación de ácido gástrico y minimizar los síntomas.

En los casos en que si se constata la presencia de la bacteria Helicobacter pylori, se utilizan, también, los antibióticos para la eliminación de la bacteria de la región del estómago, evitando, así, la progresión de la enfermedad.

Parte del tratamiento también incluye cambios en la alimentación, que influyen directamente en el pH del estómago y en la cantidad de ácido gástrico que necesita ser liberado.

Las fibras presentes en el pan integral y ayudan a disminuir la concentración de ácido biliar en el estómago y a mejorar la motilidad intestinal, evitando la distensión abdominal. Por lo tanto, optar por aquellos panes que contienen diversos tipos de granos.

La calabaza es rica en sales alcalinas, que ayudan a controlar el exceso de ácido en el estómago y, aún, a proteger la mucosa protectora del estómago. El puré de calabaza hecho sin leche puede, incluso, auxiliar durante las crisis de gastritis.

El maíz-verde es rico en fibras, que ayudan a neutralizar la acción de los ácidos presentes en el estómago, aminora los efectos – pero, es importante recordar que estamos hablando de maíz fresco y no de las versiones conservadas y en conservas.

La avena es considerada un alimento emoliente, o sea, que ayuda a suavizar la mucosa del estómago y, así, minimizar los efectos de la acción de los ácidos presentes en la región gástrica. Por ayudar a la motilidad intestinal, este alimento también contribuye a evitar el exceso de la liberación de ácidos.

El aguacate es rico en grasas buenas y de fácil digestión. Además y por tener un pH considerado neutral, puede ayudar a aliviar los síntomas de la gastritis y mantener el suministro de las vitaminas y los minerales esenciales para el funcionamiento del organismo.

El boniato es un alimento rico en beta caroteno, conocido por ser un excelente protector de la mucosa gástrica, esto porque evita la formación de las erosiones que causa la gastritis.

También, es un alimento rico en fibras, que ayudan a neutralizar la acidez del estómago, y en vitamina C, que ayuda en el proceso de cicatrización de las úlceras formadas.

Las verduras son excelentes fuentes de fibra, contribuyendo para el control de la acidez estomacal. Además, son ricas en vitaminas y minerales, incluyendo vitamina C, que ayuda en la cicatrización de las heridas.

Pero, es necesario consumirlas cocidas, con el fin de evitar el estrés gástrico y facilitar la digestión. Esta preparación debe ser hecho con poca o ninguna grasa y poca cantidad de sal, pudiendo ser consumidas también en jugos, desde que la fruta utilizada como acompañamiento no tiene acidez muy alta.

Consejos para aquellos que sufren con la gastritis

Algunos hábitos simples pueden ayudar a quien sufre con la condición a aliviar los síntomas y disminuir la frecuencia con la que las crisis se suceden. Algunos ejemplos son:

  • No permanecer largos períodos de ayuno – busque comer regularmente, cada 3 horas, ya que la falta de alimentos en el estómago aumenta la acidez y provoca crisis gástricas. Cuando nos quedamos sin comer por mucho tiempo, tenemos la tendencia a exagerar en la próxima comida;
  • Comer poco y despacio – grandes comidas que se consumen con prisas no son bien digeridas y requieren un mayor compromiso del estómago para realizar esta tarea, requiriendo una mayor concentración de ácidos;
  • Evitar consumir bebidas durante las comidas – esto causa distensión abdominal y puede entorpecer el proceso de la digestión, aumentando, así, los dolores estomacales.

Lo ideal es siempre prevenir para que el problema no aparezca, ya que, en la mayoría de los casos de gastritis, es posible evitar la aparición con sólo algunos cambios de hábitos.

Algunos alimentos son muy agresivos para el organismo y deben ser evitados, como refrescos, embutidos, alimentos en conserva, alimentos ricos en conservantes, alimentos fritos y los alimentos muy grasos. Estos grupos de alimentos que no aportan ningún valor nutricional para la alimentación y aún en perjuicio de la nutrición del organismo, desencadenando enfermedades como la gastritis.

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